28 de marzo de 2017

75 Aniversario de la muerte de Miguel Hernández

Miguel Hernández Gilabert nació un 30 de octubre de 1910 en Orihuela. Su padre  le obligó a seguir la tradición familiar, pero él se negó a ser cabrero. Miguel sentía pasión por la poesía clásica española y tuvo una formación autodidacta, forjada con autores como: Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca y, en especial, Luis de Góngora…
Un 28 de marzo, a los 32 años de edad, Miguel Hernández fallecía a causa de una tuberculosis. Era el año 1942. España perdía a uno de los mejores escritores de su historia. Hoy se cumplen 75 años de la muerte del poeta.
Miguel tenía una sensibilidad especial y la volcaba en su poesía. Intervino en la tertulia literaria de Orihuela, donde conoce a Ramón Sijé, su gran amigo. A los 20 años, empieza a publicar poesías cortas en revistas como El pueblo de Orihuela o El Día de Alicante. Enseguida viaja a Madrid y forma parte del movimiento poético de la época, colabora en distintas revistas y escribe El silbo vulnerado, Imagen de tu huella y El rayo que no cesa.
Participa de forma activa en la Guerra Civil, lo que le obliga a abandonar el país cuando finaliza. Por desgracia, le descubren en la frontera con Portugal, es detenido y sentenciado a pena de muerte. Su condena se le conmuta por una pena de 30 años de prisión, que no llegó a cumplir, la enfermedad puso fin a su carrera y a sus días.


SENTADO SOBRE LOS MUERTOS

Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo mantiene.
Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene, 
eso pide mi garganta 
desde ahora y desde siempre.

27 de marzo de 2017

Todos los cuentos

Cristina Fernández Cubas es una mujer especial, ha viajado por medio mundo y lo ha hecho con los ojos bien abiertos, percatándose de cada detalle. Quizá por eso, por su facilidad para fijarse en todo, es capaz de crear atmósferas cargadas de elementos reveladores y se ha convertido en una virtuosa del cuento. Esta destreza le ha servido para merecer numerosos premios como el Premio Ciutat de Barcelona de Literatura en Lengua Castellana, el Premio Salambó de Narrativa en castellano, el Premio Cálamo Libro del Año, Premio NH de Relato Publicado Cinco estrellas, Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa.

De sus cuentos se puede decir muchas cosas, pero el criterio común es que escribe historias inquietantes, que sabe dosificar perfectamente la información para mantener la tensión narrativa y que no dejan indiferente a nadie. Son cuentos llenos de sugestiones, y el lector, forzosamente, debe participar de forma activa descifrando esas claves, las razones que mueven a los personajes.

Cristina Fernández escribe de modo sencillo y directo, dotando de  una estructura depurada a sus historias y sin ningún elemento superfluo. Su particular estilo, donde importa tanto lo que dice como lo que oculta, la convierte en una excelente representante de la literatura española.

Título: Todos los cuentos
Autora: Cristina Fernández Cubas
Editorial: Tusquets
Páginas: 512 

23 de marzo de 2017

Literatura por el cambio

En sus 111 ediciones, el Nobel de Literatura se ha otorgado a 13 mujeres. De las 40 entregas del Cervantes, solo 4 han sido para escritoras. ¿Será porque por cada nueve escritores buenos solo hay una escritora?

«Ser escritora y no morir en el intento», ese es el objetivo de las mujeres que escribimos. Ya no tenemos los impedimentos que nos afectaban en el siglo XIX, podemos acceder a la vida intelectual y académica, no necesitamos la autorización tácita o explícita de nuestro marido para poder publicar, ya no nos enfrentamos al prejuicio social que nos estigmatizaba como mujeres «sabias», pero… La mujer escritora no está en igual medida representada ni en las librerías ni en las historias de la literatura. Aún hay colegas masculinos que insisten en que escribimos para mujeres: novela rosa modernizada y ñoña.

Un hombre puede ser escritor.

Una escritora es una mujer que es madre, ama de casa, trabajadora y que, además, escribe.

La literatura es uno de los espacios donde los estereotipos se forjan y se reproducen. Quizás sea el vehículo que facilite el cambio social.

14 de marzo de 2017

Zenobia Camprubí

Zenobia Camprubí fue pareja de Juan Ramón Jiménez. Relegó su propia vida y puso toda su energía al servicio del poeta. Un poco de amor,  un poco de odio,  y luego, buenos días…, escribió. Zenobia soportó con resignación y buen humor las crisis neuróticas de Juan Ramón, su estado anímico gris y esa debilidad aprendida para lograr el cariño ajeno. Juan Ramón se lavaba las manos con agua de colonia antes de ponerse a escribir y se metía en una habitación acolchada para que ningún ruido o distracción perturbase su concentración. Necesitaba un silencio absoluto.

Zenobia mantuvo a Juan Ramón, montó un anticuario, decoraba apartamentos para alquilarlos a diplomáticos extranjeros y ella misma fregaba las escaleras. Remendaba ropa, cocinaba y enseñaba a leer y a escribir a las mujeres presas. Fue viajera, feminista, miembro destacado del Lyceum Club Femenino junto a Victoria Kent, defensora de los niños víctimas de la guerra civil. La  traductora, la correctora de estilo, el agente, la psicóloga y la madre de Juan Ramón Jiménez.

Zenobia Camprubí murió tres días después de saber que le habían concedido el Nobel a su marido. Antes de que el cáncer se la llevara, dejó por escrito las recomendaciones que tendría que seguir quien se encargase de cuidar al poeta en su ausencia.

26 de febrero de 2017

Faro de las Ballenas. Isla de Ré (Francia). Foto: Michel Griffon

La noche fue una lucha contra el mar para arrancarle una docena de peces con los que poder subsistir. Tentado estuvo de acostarse entre las olas y dejar que la marea cercara su cuello de espuma hasta la asfixia. La Luna le miraba desde su reino negro. Solo, abrazado al último recuerdo de ese adiós que pulverizó su alma en millones de esquirlas. El faro le lanzó cuatro guiños blancos. Cómplice de su dolor, le advertía del peligro. Vuelve, le gritaron las sirenas. Vuelve. Una mano de plata se posó sobre el timón y puso rumbo a casa, a Ré. Desembarcó la exigua carga en el muelle y regaló el pescado a cambio de una ración de alcohol que finiquitase aquella noche sin fin, su vida varada. No se molestó en recoger la moneda que alguien le tiró para cumplir con la tradición. Empezó a beber en un rincón de la barra hasta que escuchó ese canto agudo y armonioso que provenía de las profundidades del océano. Recordó sus ojos, aquella mirada de súplica, la sangre tiñendo el agua, el llanto de aquel ballenato que perdía a su madre y el arponazo que le convirtió en asesino.

22 de febrero de 2017

El monstruo de Mary Shelley

Mary Wollstonecraft Shelley pasaba el verano de 1816 junto a su amado Percy Shelley en el lago Leman (Ginebra). Cerca de ellos vivía el célebre poeta inglés Lord Byron, que tenía una aventura amorosa con Claire, hermana de Mary. El tiempo fue especialmente malo ese verano, llovía a mares y el cielo nocturno se iluminaba con enormes relámpagos. El clima acompañaba la vida interior de los jóvenes románticos, nerviosos y excitados. Se leían mutuamente historias de terror y tenían alucinaciones mientras fuera rugía el temporal.

Una de estas noches tormentosas, Byron les propuso escribir ellos mismos historias de terror. Al principio, a Mary no se le ocurría nada, mientras el resto del grupo hacía aportaciones de todo tipo, aunque sin gran entusiasmo. Dos días más tarde, Mary tuvo una pesadilla. En medio del sopor, antes de quedarse definitivamente dormida, vio ante sí al doctor Frankenstein y a su horrible monstruo. Acababa de nacer un mito.

La historia comienza en el Polo Norte. Un día el explorador Robert Walton ve de lejos a un ser de aspecto casi humano que pasa rápidamente montado en un trineo tirado por perros. Al día siguiente la tripulación acoge a bordo a un hombre medio congelado, es el doctor Frankenstein. El ártico es la última estación de una interminable persecución en la que no está claro quién sigue a quién: ¿El doctor Frankenstein acosa a su espantosa creación o es el monstruo el que hostiga a su creador?

Una vez a bordo del barco, el doctor Frankenstein le narra su historia a Walton. Siendo un joven investigador, la ambición le había impulsado a concebir la idea de crear un ser humano. Tras largos años de experimentos, logró hallar el elixir de la vida. Esta sombrosa fórmula le permitió despertar a la existencia a un gigante compuesto a base de trozos de cadáveres.

Más tarde, el doctor Frankenstein sintió remordimientos al comprender lo que realmente había creado y por eso sintió alivio cuando el monstruo desapareció de su laboratorio. La criatura huida vaga por el campo, pero busca conectar con la civilización. Leyó a Plutarco, el Paraíso de Milton y Las desventuras del joven Werther de Goethe, sin embargo, su espantoso aspecto hacía que su educación le resultase inútil, allí donde aparecía, las mujeres se desmayaban, los niños salían huyendo despavoridos y los hombres buscaban instintivamente la horca de labrador. El engendro solitario solicitó al doctor Frankenstein una compañera que fuera tan horrible como él, pero el científico imaginó con horror lo que pasaría si la pareja engendraba nuevos monstruos y resolvió que no le crearía una compañera femenina. El monstruo, cegado por la ira y la decepción de un ser marginado que busca afecto y solo es capaz de causar espanto, decidió aniquilar a su creador. Asesinó a todas las personas a las que amaba el doctor Frankenstein: a su hermano, a su amigo y a su prometida, y el doctor juró perseguirle hasta que uno de los dos muriera.

La caza concluye en el Polo Norte. El doctor Frankenstein muere de agotamiento en los brazos del explorador Walton. El monstruo anuncia que él mismo se prenderá fuego, la imagen final describe cómo se aleja el monstruo sobre un témpano de hielo y desaparece en la oscuridad de la noche.

Durante las tormentosas noches del verano de 1816, los románticos ingleses conversaron sobre la posibilidad de crear vida artificial. Hablaron de los experimentos del profesor italiano de anatomía Luigi Galvani, que había observado unos años antes cómo unas ranas muertas comenzaban a moverse convulsivamente si las tocaba con la hoja de un bisturí cargada de electricidad estática. También se fijaron en el extraño experimento del doctor Erasmus Darwin (abuelo de Charles Darwin) que había logrado infundir movimiento a un trozo de fideo. De acuerdo con las teorías más novedosas del momento, la electricidad era fundamental a la hora de dar vida a la materia muerta. En el siglo XVI, el célebre médico suizo Paracelso creyó que podría crear un pequeño ser humano (homunculus) de una mezcla de esperma y sangre enterrada en excrementos de caballo.

Como es natural, Mary Shelley no fue muy precisa a la hora de describir los medios con los que el doctor Frankenstein dio vida a su creación, por lo visto, la autora imaginó una combinación de electricidad, una chispa divina y genialidad, por eso le puso a su novela el subtítulo de El moderno Prometeo. El romanticismo descubrió al hacedor de hombres Prometeo (personaje mitológico que insufla vida a sus figurillas de barro mediante el fuego) como símbolo de los artistas creadores. El artista no imitaba a la naturaleza, sino que la generaba de nuevo. Se consideraba la escritura como un acto de creación. Los artistas se convirtieron entonces en hacedores semejantes a Dios y se calificaba de genios a los individuos que poseían esta capacidad extraordinaria. El genio tenía el don de recrear el mundo mediante un acto de imaginación.

Mary Shelley sustituyó el genio artístico romántico por el investigador. Su Prometeo moderno no es un poeta sino un científico megalómano. Así concibió la imagen de una ciencia que ocupa el lugar de Dios, pero cuyas creaciones se malogran horriblemente, por eso resulta tan fascinante el mito de Frankenstein.

16 de febrero de 2017

Bibliobús

El bibliobús o biblioteca rodante tuvo su origen dentro de las actividades llevadas a cabo en España por el Patronato de Misiones Pedagógicas durante la Segunda República. El proyecto tuvo especial aceptación y desarrollo en Cataluña. El Servicio de Bibliotecas en el Frente, puesto en marcha en 1938 por la Generalitat de Catalunya, facilitó la lectura a los combatientes. Un camión adaptado recorría los frentes y hospitales de primera línea y retaguardia cargado de libros.

2 de febrero de 2017

La noche antes de irse

Aureliano Mercader se convierte en el protagonista de La noche antes de irse, cuando se indaga sobre su vida.

La petición: «Mira qué fue de Aureliano Mercader» es un encargo envenenado que obligará a perseguir su rastro, a profundizar en su biografía y así, con olfato de sabueso, entre datos, recuerdos, documentos y fotos se va construyendo la identidad de un hombre que emerge entre la niebla del tiempo.

De esta manera conocemos los orígenes oscenses de Aureliano, su estancia en el seminario de Belchite, sus andanzas políticas en Barcelona, su paso por la universidad romana de San Anselmo, su huída a Australia, sus estudios de arte, su amistad con Ramón Rius o el final de sus días en el asilo St. Leonard’s-on-Sea, compartiendo vejez con otros ancianos y con su reencontrado amigo. Algunas pistas llegan a emparentarlo con Ramón Mercader, el asesino de Troski, pero sin poder confirmar el valor de esta teoría, el vínculo se reduce a meras habladurías.

Ramón Acín ha tejido una historia en torno a la búsqueda y al descubrimiento de una existencia que resulta un enigma por descifrar y que ofrece unas dimensiones insospechadas al biógrafo que se va sumergiendo en ella. Una personalidad uncida a una fisonomía, a una forma de concebir la vida.

Cartas, legajos y fotografías son el rastro a seguir hasta dar con el auténtico Aureliano Mercader, un hombre, como todos, lleno de claroscuros, matices e incógnitas, una identidad en la que todos nos conocemos y nos reconocemos.

Ramón Acín clava el anzuelo en la curiosidad del lector y la alimenta de reflexiones, de apuntes y hallazgos que no solo muestran a Aureliano Mercader. Pero para saber más, hay que leer esta historia.

Título: La noche antes de irse
Autor: Ramón Acín
Editorial: Instituto de Estudios Aragoneses
Páginas: 94
Año: 2016

31 de enero de 2017

The Travel Bookshop

Gracias al cine, la librería de viajes The Travel Bookshop se hizo mundialmente famosa. La película Notting Hill la convirtió en uno de los reclamos turísticos de Londres. Ubicada en el número 13-15 de Blenheim Crescent, en el barrio londinense de Notting Hill, la librería cerró en 2011. La venta de biografías de exploradores, libros de viajes y guías de los cinco continentes seguían teniendo su público, pese a ello, el cierre llegó tras 32 años. Su propietario desde hace 25 años reside en Francia y decidió dejar el negocio ya que su único hijo no quería seguir con él.

En la película no aparece el mismo local que ocupaba The Travel Bookshop, pero sirvió de inspiración para los guionistas del film. Miles de turistas y de amantes del cine se acercaron al establecimiento en el que los personajes interpretados por Julia Roberts, y Hugh Grant se conocían.

23 de enero de 2017

Historia de una maestra

La escuela no es un lugar para hacer fieles, sino un lugar para aprender lo más posible y llegar a ser hombres y mujeres cultos.

La novela Historia de una maestra forma parte de una trilogía a la que siguen los títulos: Mujeres de negro y La fuerza del destino. Josefina Aldecoa narra en ellos las vidas de su abuela y de su madre, ambas maestras en colegios rurales.

Historia de una maestra comprende el periodo que va desde los años 20 hasta el comienzo de la guerra civil española. Era un día de octubre de 1923. Gabriela López Pardo, la protagonista, acaba de cumplir 19 años, se encuentra en Oviedo, a punto de recoger un certificado que la acredita como maestra. Su sueño se ha hecho realidad. Al conseguir una plaza en propiedad, tras tres interinidades, viaja a Guinea Ecuatorial. Un mundo nuevo la espera cargado de sorpresas y de dificultades que la harán más fuerte y ratificarán su vocación docente. Aquellos niños marcados por el hambre, la enfermedad y el atraso quedarán para siempre en su recuerdo. Al final, la soledad, las habladurías por su amistad con un hombre negro, Emile, y las fiebres, determinarán su regreso a España.

Su boda con Ezequiel, un maestro de ideas libertarias destinado en el pueblo de Arriba, y el nacimiento de su hija Juana, serán el inicio de una nueva etapa personal y laboral, pues la pareja aboga por la escuela abierta e incluso imparten clase a adultos.

El traslado a un pueblo minero asturiano será un factor determinante para ver otra realidad social, las penurias económicas, la dureza del trabajo, la perentoria necesidad de un cambio que la República no logra materializar, animan a Ezequiel a unirse al grupo que planea unas revueltas como medida de presión. La cárcel y la ejecución vendrán a sumarse a las dificultades que habrá de afrontar Gabriela.

Josefa Rodríguez Álvarez, Josefina Aldecoa, además de escritora fue pedagoga y fundó en Madrid el Colegio Estilo, basando su ideario en la Institución Libre de Enseñanza: con amplia formación humanística y sin clases de Religión, algo impensable en la época. Historia de una maestra es el retrato de un tiempo no muy lejano de nuestra historia, de un país que atraviesa un periodo convulso, el previo a la guerra Civil, y de unas gentes abocadas a la miseria y sin recursos para defenderse debido a su analfabetismo. Con un ritmo ágil y ameno, Josefina Aldecoa describe las duras condiciones de trabajo de los maestros y  maestras de la República, no siempre bien aceptados en un entorno rural, puritano, religioso y tradicional.

Josefina Aldecoa dedica esta novela a su madre, ya que era ella la que le contaba sus vivencias como maestra, y hace explícito en el prólogo su homenaje a los maestros de la República, que trabajaron en unas durísimas condiciones y se esforzaron por sacar a España de la incultura que padecía.

Título: Historia de una maestra
Autora: Josefina Aldecoa
Editorial: Punto de lectura
Páginas: 240 

18 de enero de 2017

La carrasca hendida

En Aragón antes hubo leyes que reyes y estos han de someterse a ellas para ser reconocidos como tales.

Hay muchas formas de contar la Historia y, a mi juicio, Miguel Martínez Tomey ha elegido la mejor: convertir a los protagonistas en personas cercanas. Más allá de los nombres, las fechas y los hechos, la Historia son acontecimientos que repercuten en la gente. Desde esta perspectiva, Miguel Martínez Tomey narra en su novela La carrasca hendida un periodo clave en la historia de Aragón.

La obra comienza cuando el rey Borbón Felipe V se encuentra en la frontera entre Castilla y Aragón, se dirige a Zaragoza para jurar los fueros en la Seo del Salvador. Carlos II, rey de España, había muerto sin descendencia en 1700. Aragón y Castilla estaban unidos de hecho, no de derecho, cada país tenía sus leyes y sus instituciones políticas. En Madrid se conspiró para que accediera al trono el nieto de Luis XIV de Francia, y las potencias europeas se sintieron amenazadas ante la previsible unión de Francia y España, para combatirla se formó una Gran Alianza, partidaria de que el heredero fuese el hijo del emperador de Austria, el archiduque Carlos. En los territorios de la Corona de Aragón esta opción tenía más adeptos que en Castilla. Con tales desavenencias, estalla una guerra en Europa y, como consecuencia, otra civil en España.

Jerónimo Antón y Sayas, capitán de la guardia del reino; Jorge Pertús, coronel del regimiento de infantería de la ciudad de Zaragoza; el virrey marqués de Camarasa; el conde de Sástago; el arzobispo Antonio Ibáñez de la Riva, el duque de Orleans... Nos acercan el pasado.

La novela no es una crónica militar sino el retrato de situaciones reales en las que se refiere cómo las decisiones políticas afectan al pueblo llano, que ha de afrontar la guerra, el hambre, la violencia y los horrores que conlleva. Meses de lucha, una pesadilla que merma la resistencia física, desespera y mata de miseria y de dolor. Los amigos convertidos en enemigos, en rebeldes e invasores. Los pueblos caen tras feroces asedios.

Aragón se convierte en un reino hostil por su apoyo al archiduque Carlos y vuelve a la soberanía borbónica por legítima conquista. Disuelto el ejército de Aragón, un decreto real acaba con los reinos de Aragón y Valencia y los anexiona a la ley de Castilla. Todos los aragoneses son traidores, incluso los que fueron fieles a Felipe, pero él es un rey despótico que impone su voluntad por la fuerza de las armas si es preciso.

Todo parece perdido, pero el coronel Pertús aún está dispuesto a seguir luchando por los fueros y libertades de su reino.

La carrasca hendida es el relato de un periodo poco conocido de nuestra historia. Una cronología que se inicia el 12 de septiembre de 1701 y concluye el 10 de agosto de 1707. Aunque, según se deduce, se trata de un texto inconcluso, que permite una segunda parte.

Título: La carrasca hendida
Autor: Miguel Martínez Tomey
Editorial: Doce Robles
Páginas: 178